No existe ningún medicamento que se pueda tomar hoy y cure la prosopagnosia. La investigación y el tratamiento todavía están evolucionando. Por eso mismo creemos que las personas que convivimos con ella —personas como nosotros— necesitamos crear con nuestras propias manos maneras de hacer la vida diaria más llevadera.
No creamos estos productos para obtener grandes beneficios. Las tarjetas identificativas se venden a un precio mínimo, y la aplicación no tiene publicidad. Las únicas funciones por las que pedimos un pago son aquellas en las que nosotros mismos pagamos una tarifa externa por el procesamiento con IA.
Para que el día a día de alguien que enfrenta las mismas dificultades sea un poco más ligero. Con ese sentimiento los creamos, uno por uno.