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Desde quienes no reconocen a su familia hasta quienes solo dudan un instante

La palabra "prosopagnosia" podría traer a la mente a alguien que no puede reconocer el rostro de nadie en absoluto. En la práctica, sin embargo, algunas personas tienen dificultades incluso con los rostros de familiares, mientras que otras solo tienen problemas para reconocer a alguien que conocieron una vez, después de que ha pasado algún tiempo. El grado de dificultad varía enormemente.

Un espectro de leve a moderado a grave

El grado de la prosopagnosia no se divide de forma limpia en sí o no: se entiende mejor como una posición a lo largo de un espectro continuo. En los casos relativamente leves, la dificultad puede limitarse a situaciones específicas, como no reconocer a alguien conocido una vez si ha cambiado de lugar o de ropa.

En los casos moderados, las dificultades tienden a aumentar incluso dentro de una comunidad conocida, como un lugar de trabajo o una escuela: no reconocer a alguien hasta que habla a menos que se le vea con frecuencia, o tener dificultad para identificar a la misma persona tras un cambio de peinado o de gafas. En los casos graves, incluso un familiar, un cónyuge o un amigo de toda la vida puede resultar imposible de identificar solo por el rostro, y la persona puede depender intensamente de pistas distintas al rostro —voz, contextura, forma de hablar— para desenvolverse en la vida diaria.

El mismo diagnóstico, experiencias muy diferentes

Las diferencias en gravedad no son una cuestión de esfuerzo o actitud: reflejan el grado de dificultad en el proceso subyacente de identificación facial. Incluso dentro del mismo diagnóstico de prosopagnosia, lo que para una persona es un inconveniente menor puede afectar de manera significativa la vida diaria de otra, por lo que no es posible asumir un nivel fijo de dificultad solo porque alguien tenga prosopagnosia.

Qué tan grave es la dificultad de una persona se evalúa combinando varias fuentes de información: una entrevista con la persona, además de pruebas que miden la memoria y la identificación facial. El resultado de una autoevaluación por sí solo no puede determinar la gravedad.

Impacto social que puede llevar al aislamiento y al malentendido

Como la prosopagnosia no es visible desde el exterior, las personas afectadas son propensas a ser malinterpretadas como poco amigables, sin interés en los demás, o simplemente sin intención de recordar a las personas. No notar o no devolver un saludo puede percibirse como descortesía, incluso cuando eso es justo lo contrario de lo que se pretende.

Al tratar de evitar este tipo de malentendido, algunas personas comienzan a evitar reuniones numerosas o situaciones donde conocerán a gente nueva, lo que puede profundizar los sentimientos de aislamiento y ansiedad social. Especialmente en los casos graves, la incomodidad repetida de hablarle por error a la persona equivocada se ha reportado como una carga psicológica real que se acumula con el tiempo.

Es válido buscar ayuda sin importar la gravedad

No hay necesidad de aguantar solo porque se crea que el propio caso es "leve". Si hay situaciones concretas en las que se tiene dificultad, vale la pena considerar hablar con las personas alrededor o buscar a un especialista, sin importar cuán grave se crea que es.

Referencias y fuentes

Los autores y las organizaciones mencionados a continuación se citan como fuentes de este contenido. Esto no implica su revisión ni su respaldo de este artículo.

  1. 01
    Prosopagnosia Research (Bournemouth University, Prof. Sarah Bate)

    Presenta investigación sobre el rango de gravedad en la prosopagnosia y su impacto psicosocial.

  2. 02
    NHS — Face blindness (prosopagnosia)

    Una visión general del rango de gravedad en la prosopagnosia y su impacto en la vida diaria.

Este artículo tiene fines informativos generales y no sustituye un diagnóstico o tratamiento individual. Para ver la lista completa de referencias del sitio, consulte la página de referencias.